
Ciudad de México, 4 de junio de 2024 — Las recientes elecciones federales del 2 de junio han dejado a México en estado de asombro y controversia. Un presunto fraude electoral, minuciosamente planeado desde el Palacio Nacional bajo la dirección del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha puesto en tela de juicio la credibilidad de los resultados, que favorecen significativamente a Morena.
Planificación y Ejecución del Fraude

El fraude, según denuncias, se comenzó a gestar con anticipación desde la Presidencia de la República al designar a Guadalupe Taddei Zavala como presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE). Taddei Zavala, con vínculos estrechos con el morenismo estatal y nacional, habría sido pieza clave en la manipulación de los resultados electorales.
Se planificó meticulosamente la cantidad de votos necesarios y las casillas específicas que debían manipularse para asegurar la victoria de los candidatos de Morena al Congreso federal y la Presidencia. La candidata presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum, había proclamado con seguridad, desde hace más de dos meses, que su ventaja era de más de treinta puntos sobre su oponente, cifra que coincidió con los resultados del conteo rápido y el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), ambos señalados como fraudulentos.
Manipulación de Resultados y Capacitadores
El PREP fue programado para arrojar resultados favorables a Morena, asegurando una mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso, así como en varias gubernaturas, incluyendo estados como Veracruz, Ciudad de México y Morelos. Para lograr esto, se seleccionaron casillas con alta votación opositora y se alteraron los resultados mediante funcionarios electorales afines a Morena, algunos motivados por simpatía y otros por dinero.
El INE contrató a 42,725 Capacitadores Asistentes Electorales y 7,319 Supervisores Electorales, muchos de los cuales se alinearon con los intereses de Morena. Estos capacitadores y supervisores, en muchos casos, persuadieron a los ciudadanos sorteados como funcionarios de casilla para manipular las actas de escrutinio y cómputo.
Sobornos, Manipulación y Amenazas de Funcionarios y candidatos
Se reportaron casos donde funcionarios de casilla que no se prestaban a maniobras sucias eran reemplazados en las dos semanas previas a la elección. Suplentes eran sobornados con dinero para que abandonaran sus puestos, permitiendo que simpatizantes de Morena ocuparan sus lugares. El día de la elección, se observó un reparto indiscriminado de dinero para comprar votos, con billetes circulando libremente en diversas localidades.
Obstáculos para la Oposición
En algunos estados, como Veracruz, se complicó la acreditación de representantes de partidos opositores en las casillas. Se les permitió acreditar solo un representante por casilla y, en algunos casos, estos representantes fueron excluidos del escrutinio y cómputo, y no se les dieron copias de las actas. La violencia en varias regiones impidió que la oposición acreditara representantes, dificultando aún más la vigilancia del proceso.
Distraer la Atención Ciudadana
En la Ciudad de México, las alertas de contingencia ambiental fueron más frecuentes que en años anteriores, distrayendo la atención ciudadana de las irregularidades electorales. Durante la jornada electoral, se reportaron incidentes como robos de urnas y quema de casillas en diversas zonas del país.
Cifras Cuestionables y Resultados Fraudulentos

Las boletas electorales, elaboradas por Talleres Gráficos de México, dependiente de la Secretaría de Gobernación y dirigida por una exdiputada de Morena, fueron un punto crítico en el fraude. La presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, anunció cifras de conteo rápido cuestionables, estimando una participación ciudadana del 60%, cuando las largas filas en las casillas sugerían una participación mayor al 64%.
El PREP, con resultados presuntamente precargados, comenzó a mostrar números que no correspondían con la realidad observada el día de la elección. La muestra del conteo rápido se redujo de las 7,500 casillas programadas a solo 5,651, un 74.3% de la muestra original, sin explicación clara de los criterios utilizados.
Reacción y Llamado a la Acción
Este fraude electoral ha dejado a los partidos opositores PAN, PRI y PRD sorprendidos y desconcertados, habiendo subestimado la capacidad del gobierno para manipular el proceso. Ante esta situación, se hace un llamado a un esfuerzo inédito por recuperar la integridad del sistema electoral y la democracia en México.
El fraude electoral, ejecutado con precisión quirúrgica y financiado con recursos públicos, ha planteado un desafío monumental para la transparencia y justicia electoral en el país. La nación ahora enfrenta la ardua tarea de restaurar la confianza en sus instituciones democráticas y asegurar que la voluntad del pueblo sea respetada.